En varias competencias hemos sido testigos de atletas que dejan de lado su rivalidad deportiva para ayudar a alguno de sus oponentes que se encuentra en problemas, o que por algún motivo no puede llegar a la línea de meta.
Este "fair play", o "juego limpio", alude a la importancia de reconocer el trabajo del otro y de no aprovecharse del error de ninguna persona para obtener la victoria. Al actuar éticamente, estos atletas decidieron hacer lo que era justo y tratar a su oponente en apuros como persona, antes que verlo como un rival. Si bien al hacerlo no ganaron la competencia, sí obtuvieron una satisfacción personal al saber que habían hecho lo correcto actuado conforme a sus valores.
Nosotros, como parte de esta gran familia Gentera, nos conducimos con ética buscando siempre hacer el mayor bien posible; sin tomar ventaja de la equivocación de ninguno de nuestros compañeros para sobresalir a costa suya, ni de nuestros clientes para lograr los objetivos y obtener nuestros bonos. El juego limpio lo hacemos todos.
Lee la historia completa en el siguiente link: Juego limpio
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